Decir que somos completamente libres de hacer lo que nos place seria mentir… porque por más que podamos… siempre hay una condicionantes que nos detienen… las leyes… la sociedad… la familia… los amigos… inclusive… nosotros mismos.
Un cambio de rumbo en la filosofía… en la ciencia… en las teorías del conocimiento… fueron testigos del progreso intelectual que a través de un individuo… se confirma como la superación del propio ser contemporáneo… la “Teoría de la relatividad” de Albert Einstein (1879 - 1955) marcó un antes y después… no sólo en la ciencia sino en nuestra manera de concebir el mundo… por lo tanto… el progreso individual se cristaliza en progreso humano universal.
Puede que a veces nos consideremos egoístas… pero no creo que esté mal serlo ocasionalmente… no podemos vivir pensando sólo en los demás… aunque solemos hacerlo… hay muchas cosas que no hacemos por anteponer el bienestar de otras personas… pero… y el nuestro?… según un antiguo y pesado diccionario de mi padre… la libertad es… “La facultad que tiene el hombre de obrar o no obrar, de elegir entre las muchas posibilidades que se le ofrecen”… hoy en día… cuántas veces podemos elegir?… puede que muchas… pero al hacerlo… cuántas llevamos a acabo las cosas que elegimos?… es que la libertad es relativa… depende de muchas cosas… pero también es subjetiva… no todos tenemos las mismas libertades o no todos la hacemos valer.
La Historia nos agobia en sus sentidos y sinsentidos… pero los sinsentidos individualizados por ejemplo en la figura de Hitler… se expanden por todo un pueblo y le dan significado… en tanto que neutralizan su valor individual para globalizarlo en un pensamiento único totalitario… como yo lo veo… no fue sólo Hitler quien asesinó a seis millones de personas… sino todo un pueblo que en su mayor parte creía en lo que hacía… inclusive con más vehemencia que el propio “führer” o guía… igual que otro gran asesino de la historia… Stalin… con similar argumento… fue responsable de otros tantos millones más… porque llevó a todo un pueblo a la demencia bajo el lema comunista.
Los sinsentidos pertenecen al hombre tanto como los sentidos… la libertad… al menos la conciencia de ella de todo un pueblo… fundada con la Revolución Francesa… abrió las puertas del bien y del mal hasta extremos insospechados… como lo diría Paul Karl Feyerabend… filósofo de la ciencia (1924 - 1994)… “La esencia misma de la ciencia, es esencialmente anarquista”… por eso Galileo se topó con la Iglesia… así como Copérnico… Darwin y muchos otros… es que la ciencia descubre lo que está ahí e inventa lo que puede estar ahí… en un impulso reformador a medida que nuestra capacidad de conocer se amplía.
“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, (Juan 8:32).
El impulso inconformista ha generado nuestra conciencia de libertad y en relación causa-efecto… la conciencia de libertad ha ido regenerando los impulsos inconformistas del hombre… quien se ha dado a sí mismo la medida de su libertad… inconsciente de ello… la masa dominada se domina así misma en su organización social… libre e impuesta al mismo tiempo… pero el deseo de adquirir libertades gana al deseo de imponerse las cadenas.
“Prohibidnos algo, y lo desearemos”… dijo Geoffrey Chaucer (1343-1400)… sin embargo las cadenas a veces han sido auto-impuestas… parafraseando a Erich Frömm (1900-1980) … podemos decir que el miedo a la libertad simboliza el problema radical al que el hombre se enfrenta… que necesita no verse subordinado por el propio sistema… que bajo el sistema democrático asegura esa realidad utópica de la libertad individual… materializada en su consecuencia más significativa… el derecho a votar y por tanto… a elegir por sí mismo su destino histórico.
No obstante… observamos que la participación activa del hombre no es real… la soledad y el sentimiento de impotencia inconsciente o consciente… habitan en el individuo bajo la contradicción de la libertad humana… por lo que trata de fijarse en parámetros sociales globales… lo que es… posiblemente… el emblema de nuestra humanidad que busca fijar figuras sin rostro… multitudes donde la identidad no existe… escondiendo bajo la masa… la única identidad elegida para que decida.
Hay libertades que se nos otorgan… como las de expresión… de prensa… de derecho… de religión y otras que se nos imponen… nos decimos a nosotros mismos… “por tener libertad… tengo la obligación de hacer algo… siempre que entre dentro de lo permitido por el sistema.”.
Hacemos uso de nuestra libertad para decir o hacer algo cuando tenemos que decirlo o hacerlo… pero si es algo que queremos… depende de muchas cosas… generalmente… si lo queremos mucho… mucho y es algo que nos condiciona solamente a nosotros mismos lo hacemos o lo decimos… pero aún así… no somos completamente libre… somos personas rodeadas de más personas… estamos unidas a ellas por relaciones más o menos estrechas… pero unidas al fin… la libertad habla también de soledad… al menos desde mi punto de vista… alguien totalmente libre de hacer lo que desee… debe sentirse solo.
La libertad pactada es una obligación… en los medios de comunicación todos opinan porque son libres para ello… porque disfrutan de ese derecho legítimo que les hace ser individuos… aunque en la mayoría de los casos… esas opiniones solamente responden a modelos repetitivos de un discurso culturalmente aprendido… por lo que terminan proyectando una falsa imagen de la libertad.
El problema viene desde el principio del verbo… desde que el hombre bíblico es arrojado al libre albedrío… la libertad es una responsabilidad ética y moral del individuo de la que difícilmente podemos escapar… aunque queramos.
Cada intelectual se constituye en un proceso de responsabilidades frente a la opinión pública… Émile Zola (1840-1902) dijo… J’ACCUSE… “Yo acuso”… en una carta abierta al Presidente de Francia… donde expone su defensa al capitán Alfred Dreyfus quien había sido condenado por alta traición… antes diría Johann Christoph Friedrich Schiller (1759- 1805)… “la esencia del hombre es ser libre y no sólo para crear “arte por el arte”, sino como obligación moral”.
El hombre como parte integrante de la multitud… tiene la capacidad de gritar ante la angustia que le produce su destino histórico… pero observando el comportamiento humano… podemos comprender que a ratos… el hombre se cansa de ser hombre.
Jean-Paul Charles Aymard Sartre (1905- 1980) no recogió su Premio Nobel porque estaba comprometido con su ideas… equivocadas o no… pero prefijadas por la responsabilidad intelectual de la que se hizo cargo… aceptó la opción del hombre libre que no teme a su libertad.
Entonces podemos decir que somos libres o podemos decir que somos esclavos… que nuestra capacidad de elegir es abstracta y vaga… como lo es nuestra capacidad histórica de vencer el miedo a la libertad.
Podemos tratar de vivir lo mas libremente posible… a nuestra manera… pero por más que queramos… nunca dejaremos de tener presente que nuestras decisiones afectan a un entorno… por ende no siempre haremos lo que queremos… no siempre tendremos la libertad de realizar lo que elegimos.