CUANDO LO QUE ES IGUAL… LUCE COMO TRAMPA
La famosa y bien conocida por todos… Ley del Talión y el dicho “lo que es igual no es trampa”…. salieron a colación en una conversación de la que fui testigo entre personas que narraban desagradables experiencias en aeropuertos… un señor español decía que vivió una terrible e impactante cuando viajó a Colombia… que llevaba la ilusión de conocer un nuevo país y su cultura… al que fue atraído con slogans turísticos como “buen servicio y buena atención” y el énfasis que hacen en la “calidez de sus habitantes”… nos dijo que a su llegada al aeropuerto de Bogotá… fue tratado de manera humillante… revisado hasta la saciedad por las autoridades de narcóticos y luego de eso… nadie se disculpó ni le dirigió una palabra de aliento… para tratar de suavizar el inconveniente que le hicieron pasar en vano… nos contó que al salir de ese cuarto… lo invadió una gran tristeza y decepción… se sintió estafado… como si hubiera sido victima de una violación y se preguntaba… en dónde estaba la calidez de la gente colombiana?… aunque no tardó mucho en descubrir que allí… mayoría de las personas tienden a evitar cualquier contacto… inclusive visual… ni para pedir la hora o direcciones de calles o cualquier otra cosa que se parezca… parecen vivir encerrados en si mismos para no hacer contacto con nuevas personas… daba la impresión de que el frío bogotano afectó su calidez humana y sólo muestran interés en tratar con gente que “luzcan” adinerados o importantes… lo que impulsa a muchos a vivir de las apariencias… pero sin embargo… pudo percibir que este comportamiento se ve más arraigado al norte de Bogotá… en el lado sur… donde vive la gente más humilde… son diferentes… allí subsiste un poco de ese calor humano.
Una señora que lo escuchaba… se acercó diciendo ser de origen colombiano pero ahora con ciudadanía española… fue ella quien mencionó la ley del Talión al manifestar la frecuencia con que a sus paisanos se les hace pasar muchísimos de esos malos momentos… vejaciones… maltratos y situaciones sumamente incómodas en aeropuertos de muchos países alrededor del mundo… tanto… que ya no les queda otro remedio que resignarse… ya ven normal lo que todos sabemos que está relacionado con el narcotráfico… el uso de mulas a diario para el libre transporte de drogas y la muerte de muchos de los que aceptan ese trabajo… dijo que hace unos años se habló mucho sobre un hecho similar cometido por las autoridades del aeropuerto de Miami… contra la Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia… en uno de sus viajes a Washington le hicieron quitarse los zapatos… sacar todos los artículos de metal que llevaba y adicionalmente… le revisaron la maleta… eso fue considerado en Colombia… una falta de respeto hacia una figura pública y la prensa puso de nuevo sobre el tapete… el maltrato que a diario viven sus ciudadanos en el exterior… salieron a la luz muchas historias de personas que fueron retenidas durante horas y horas… para ser interrogados por los departamentos de migración y los controles extremos hacia los colombianos en Europa… Norteamérica y Asia… también contó que a un familiar… cuando visitó por primera vez a USA… lo sacaron de la fila de migración acusándolo de portar una visa falsa… diciéndole que los colombianos tienen habilidad para falsificar documentos y mentir… vaciaron todas sus pertenencias en una mesa sin encontrar nada para detenerlo y al no ser falsa la visa… no tuvieron más remedio que dejarlo ir pasadas unas horas… por todo eso… no me sorprendió escucharle decir que ella… como muchos ciudadanos colombianos… cuando obtuvo otra nacionalidad… decidió sepultar el pasaporte de su país de origen para evitarse problemas… “me ayuda no tener acento… desde que viví la experiencia que al regresar de Colombia mis maletas traían los candados rotos… más nunca usé mi pasaporte colombiano”.
Sin duda alguna… cada persona que conocemos y con quien nos relacionamos… trae consigo una lección importante para nosotros… algo que vale la pena aprender o que deberíamos evitar… pero aunque tengamos una impresión propia… no somos jueces… fiscales ni supervisores de la vida de los demás… lo mejor es aprender discretamente la lección que cada ser humano representa… aprovechar lo bueno de cada quien y evitar lo negativo… mejorar cada día y recordar que cada cosa que hacemos… si la hacemos de verdad con el corazón… será nuestro legado cuando lleguemos al final del camino en nuestro paseo por la vida… sin embargo… en lo que a mi concierne… esconder la cabeza en la tierra como un avestruz… es decir… ocultar nuestra procedencia con nuestros pasaportes y tratar de olvidarnos de ese asunto… no me parece la mejor forma de enfrentar un estigma… tampoco puedo respaldar el que se pague a otros con la misma moneda… no admito que se intente establecer proporción entre el daño recibido y el producido… no sería acaso el primer límite a la venganza libre?… es esa realmente una actividad de seguridad nacional que persigue evitar que el narcotráfico siga afectando la imagen de Colombia?… o realmente existe un deseo interno en las autoridades de ese país… de hacer sentir a los extranjeros lo mismo que viven sus paisanos en otros aeropuertos del mundo?
No se me hace difícil tener ciertas sospechas… porque no es por nada… a riesgo de parecer yo misma prejuiciosa… acaso no es extraño ensañarse en revisar concienzudamente por “narcóticos” a un turista que llega a Colombia?… todavía si fuera a uno que se marcha… pero… quién llevaría drogas a ese país?… no sería como llevar fresas con crema a la Colonia Tovar… o cochino frito al Junquito?… jajajajaja.
Ok… ahora en serio… pienso que nuestras culturas nos diferencian como seres humanos… pero no estoy de acuerdo con que se le achaque a una cultura… el mal proceder… comportamiento o actuación de ciertos individuos… eso raya en discriminación… así como creer que la pérdida de valores… puestas de manifiesto en las actuaciones de algunos habitantes de un país… se conviertan en costumbres y tradición.









