SER DURA… NO ES SER RUDA
En ciertos aspectos… no creo ser la ni la mitad de lo que muchos me consideran… pero en otros… más del triple de lo que alguien podría llegar a suponer.
No me gusta usar el término “arrech…” para definir a una mujer… primero porque me desagrada en demasía la palabra que tantos se empeñan en redimir… dándole un significado diferente al que en su origen tuvo y luego… porque por lo que puedo verle por encimita… tal como la utilizan… le falta mucho de lo que soy… como para permitir que me la coloquen como adjetivo… le siento una rudeza que me esfuerzo en no asumir ni en mis peores momentos… no niego que soy dura… muy firme en mis convicciones… pero nada tiene que ver una cosa con la otra.
No creo que exista una mujer adulta… madre y mentalmente sana que no lo sea… cómo no hacernos duras?… si la responsabilidad de la maternidad requiere tanta fuerza?.. criar… educar… guiar a nuestros hijos hasta que adquieren su independencia… no es tarea fácil.
Me gusta más saberme justa o al menos… poner todo mi empeño en tratar de serlo… en ser valiente… autosuficiente… en recorrer mi vida sintiéndome perfectamente capaz de defenderme y a mis hijas… de cualquiera que pretenda atropellarnos… ofendernos o abusar de una u otra manera de nosotras como personas… antes que como mujeres.
No me gusta el sabor amargo de la venganza… pero me fascinan las mieles de la justicia… dos conceptos que no osaría confundir… quien me busca me encuentra… siempre de frente ya que no tengo doble cara… no sé “conspirar”… sólo actuar según me lo dicta mi conciencia y nunca doy un paso sin prever o considerar las posibles consecuencias… actuar por impulso es un lujo cuyo precio considero muy alto… para lo poco que aporta.
JAMAS creo algo malo de otra persona… si no me queda plenamente demostrado… no soy campo de cultivo para que nadie siembre dudas y por mi parte… NUNCA afirmo lo que no puedo sustentar con pruebas
No permito a nadie que me manipule… ni dicte los pasos que debo seguir… soy absolutamente capaz de andar por mi misma y esa es una de las razones… por las que no me meto en grupos ni me amontono… no será a empellones que me vea forzada a realizar una acción… con la que no estoy de acuerdo… sólo porque me encontraba en medio de una multitud y me dejé arrastrar por la marea… pero tampoco me escudo en un grupo alguno para realizar una denuncia o acusación… lo que digo lo sostengo y lo respaldo con mi nombre y apellido.
Conozco la diferencia entre un rumor… un chisme y una auténtica denuncia… nunca secundaría los dos primeros… pero la última… si está bien sustentada… la considero justa y quien la formula es valiente para hacerla pública… puede contar con mi incondicional apoyo.
No me sumo a causa que no comparta… sin importar cuantas simpatías me atraigan… no persigo ser simpática… es más… diría que todo lo contrario… las personas que llegan a conocer ese lado de mi… deben cruzar antes un largo trecho… que cualquiera podría considerar poco hospitalario.
No me gusta la violencia… la considero irracional… no me gustan las palabrotas… me parecen incivilizadas… las tolero e incluso puedo usar disimuladamente algunas de manera jocosa… en chistes o bromas con quienes me inspiran confianza… pero nunca he necesitado de una de ellas en momentos de disgusto… para hacer sentir a alguien menos hombre de lo que se cree… o poner en tela de juicio la moralidad de una mujer… tengo de aliado al lenguaje más amplio o mejor surtido… pero en fin… ha de ser cuestión de estilos.
Por todo lo anteriormente expuesto… espero dejarles claro que obviando que no me gusta ser llamada de esa manera… que si ser “arrech…” no implica ser 100% guerrera pero sin violencias… frontal… justa… fiel a mis principios… a los que amo o aprecio… con mente racional… civilizada… repudio por habladurías y chismes… responsabilidad absoluta por mis acciones y palabras… plena conciencia de lo que ser mujer implica y considerable manejo del lenguaje… entonces… simplemente… NO LO SOY!










