LO QUE DEBERIAMOS SABER
Creo que lo más duro de no tener padres a nuestro lado en ciertas etapas de nuestra vida… no es ese abrazo que nos falta… es no tener quien nos aconseje… advierta e incluso… enseñe sobre ciertas cosas en la vida.
Al paso del tiempo tampoco resulta muy complicado… nos vemos obligados a madurar más rápido… a entender que somos el único con quien podemos contar… en caso de tomar decisiones y afrontar los resultados que éstas conlleven… no tenemos ayuda o apoyo cuando las cosas no salen todo lo bien que esperábamos… ni quién nos acompañe a celebrar las que realmente nos enorgullecen.
Durante un tiempo dejé de escribir porque descubrí que había muchas cosas que no sabía… cosas de la vida… ni buenas ni malas específicamente… simplemente cosas… ahora no puedo decir que lo sé todo… que va!… sólo que dejó de preocuparme… me di cuenta que podía ir aprendiéndolas sobre la marcha… que escribir es otra manera de aprender… es una gran motivación para hacerlo… me convierte en una constante investigadora… no consigo todas las respuestas que busco… pero me divierto de lo lindo curioseando.
Hace tiempo leí un comentario de una persona en una entrevista deportiva… “en la vida hay que hacerse perdonar el éxito”… esa es una de las cosas que nadie me enseñó… son de las que me tocó enfrentar sola pero que me niego a comprender… aceptar y menos aún a poner en práctica
No entiendo que el éxito de alguien pueda molestar a otros… a menos que sea motivado por envidia… la que siempre he visto como un halago… porque nadie envidia a otro que considera inferior… sino todo lo contrario… así que ser blanco de la envidia de terceros es en si… otro éxito… puede que no grato… porque evidencia la mezquindad en las personas que la sienten… pero “digerible” si no la tomamos en consideración u optamos por ignorarla… como lo que es… un vano intento ajeno… para hacernos desviar de nuestro objetivo.
Los que no nos quieren no son problema… a veces lo son los que nos defraudan… pero igual pasan a ser lastres que debemos ir soltando en nuestro camino si queremos avanzar… si deseamos ir perfilándonos hasta convertirnos en quien queremos ser.
Hay cosas más importantes que esa y que fueron más duras de aprender… cosas que todo el mundo “debería” saber y enseñar.
- Que en la vida nunca dejamos de aprender… no importa la edad.
- Que el éxito es relativo… todos somos exitosos a nuestra manera… cada día que vivimos es en si mismo… un éxito logrado.
- Que es tonto tratar de hacer que “el mundo perdone nuestro éxito”… los que nos quieren verdaderamente se sentirán dichosos y orgullosos con nuestros logros… los que no lo sienten así… a quién le importan?… que hagan espacio!!… no estorben ni fastidien!
- Que debemos continuar nuestras vidas… cosechando… aprendiendo… creciendo.
- Que aunque nunca es tarde para aprender… la realidad es que nunca lo sabremos todo.
- Que en la vida… siempre habrá demasiados “deberíamos saber”.
A diario encuentro cosas nuevas en mi y en el mundo que me rodea… me gusta descubrir lo que soy… pero me gusta más saber que seré lo que yo quiera ser… eso abre ante mi un inmenso mundo de posibilidades… aunque algunos se resientan creyendo que se las reduce a ellos… cada quien debe buscar las propias… que no se ilusionen creyendo que les cederé las mías.
La vida es un aprendizaje constante y la mayoría de las veces… no son los padres quienes nos dan esa sabiduría… el mundo está allí y somos nosotros mismos quienes tenemos que descubrirlo… tomarlo y conquistarlo… algunos tienen el privilegio de aprender mucho antes y sin embargo esas enseñanzas que reciben caen en saco roto… es mejor aprenderlo con ganas y enseñar a otros todo lo que podamos… aunque este es un acto de amor que no muchos disfrutan… el darle conocimientos (alas) a otro.
De mi padre heredé entre muchas otras cosas… no tenerle miedo al éxito… sino por el contrario esforzarme para merecerlo… no “dormirme en laureles”… tratar de ser cada día mejor… avanzando en línea recta… siguiendo la ruta que me he trazado… no admitiendo distracciones y recordando lo que dicen… “no triunfa el que más sabe… si no el que persevera.”







