BONITO CONCEPTO… PERO MITO AL FIN
Ya una vez escribí que no creo en el concepto de “almas gemelas”… porque de hacerlo… tendría que creer también que Dios rompió la mía en miles de trocitos y la esparció a lo largo y ancho del mundo y… qué pasó?… no me cabe en la cabeza que El hubiera querido echarme esa broma.
Tampoco puedo creer que seamos una mitad… a la caza de un complemento… para mi… cada uno es un todo y lo que buscamos… es alguien con quien compartir lo que somos y claro está… pasarla lo mejor que podamos durante el proceso.
He conseguido almas símiles de diferentes nacionalidades… sexos… edades… inclusive especies… seeeh… mi última mascota… un perrito de raza Shih-Tzu que estuvo a mi lado sus dieciséis años de vida… se parecía mucho a mi… era tan prepotente y altanero (si… lo soy… y qué?)… que inclusive parecía mirar el mundo de la misma manera que yo… sólo le faltaba tener cejas para poder alzar una de ellas y… no creo que sea una cuestión de aprendizaje… eso podría aprenderlo un hijo y mi propia hija… no se parece tanto a mi… tal vez por eso es fácil para mí entender… que alguien pueda encontrar un alma gemela en un animal doméstico… o un caballo… =D.
Pienso que todo ese asunto de la “gemelidad” de las almas… está sobrevalorado… cuando alguien nos gusta demasiado… por sus virtudes… forma de ser o aspecto… sentimos una fuerte conexión y deseamos creer que la encontramos… pero si algo es imposible de apreciar en toda su magnitud… es el alma de otro ser humano… por ende… difícilmente podríamos saber si se parece en algo a la nuestra.
No creo que exista nadie que pudiera considerar mi gemelo en ningún sentido…de hecho… creo que de encontrarlo… caería fulminada!… no podría soportar semejante impresión!
No existe nadie “perfecto” para otro… veo la “perfección” como una meta individual… todos tenemos algo que tarde o temprano sale a la luz y en su momento… desagradará a la pareja… por eso… en lo que si creo… es que cuando dos personas se aman realmente… si se comprometen en serio en hacer que funcione… aprenden a aceptarse el uno al otro con sus propias diferencias… a ceder en algunos de esos aspectos que no agradan y esperar o inclusive exigir lo mismo… para nosotros mismos.
Como yo lo veo… esa es la forma cómo podemos hacer nuestra alma gemela!



