CADA OVEJA… CON SU PAREJA
En uno de mis escritos… salió a colación el hecho de que ya no hay príncipes azules… verdes… ni siquiera transparentes… sólo sapos y… a manera de broma comenté… que cuando se asoma uno que parece tener potencial como príncipe… lo agarra una “bruja”… le rompe el corazón y lo convierte en sapo… pero sinceramente… no creo que esto sea cierto… como tampoco creo en el famoso refrán “las mujeres malas… encuentran hombres buenos y la buenas… hombres malos”.
Como yo lo veo y recalco… es mi opinión personal… lo que sucede es que las mujeres con tendencia a ser “sumisas”… se sienten atraídas por hombres de carácter fuerte… igualmente sucede con los hombres débiles de carácter… les atraen las mujeres dominantes… de fuerte personalidad… haciendo válido de este modo eso de que “los polos opuestos se atraen”… aunque eso no quiere decir que funcione… porque para mi… lo que pasa es que tratan de buscar en una pareja el complemento que les falta… esto puede parecer conveniente al principio de la relación y viéndolo por otro lado… hasta excitante!… pero las personas cambian con la edad… quien actuaba débil e indefenso en su juventud… madura!… va desarrollando su personalidad y en determinado momento… se resiente bajo el “yugo” que su pareja… acostumbrada a dominarla… intenta seguir imponiéndole… es cuando la buena y abnegada mujer se “queja” de que le tocó un “hombre malo” y el bonachón marido… comienza a criticar a su “cuaima”… aunque no se atreva a hacerlo de frente… si no a sus espaldas.
Sus personalidades no los convierten en “malas personas”… sólo son parejas disparejas… malas elecciones y en doble sentido porque una mujer de recia personalidad… por más que lo intente… no podrá conservar el respeto por un esposo a quien maneja a su antojo y un hombre en iguales circunstancias… actúa de manera similar… son esas las compañeras a quien suelen “dejar” en la casa… cuidando a los hijos mientras ellos salen a divertirse con otra… seguros de que no habrán reclamos… ni problemas de ningún tipo… hasta que se estrellan!… porque en la mayoría de los casos… ni cuenta se dan de que sus esposas crecieron.
Por lo que a mi respecta… nunca me atrajo un hombre sin personalidad… o dicho de otra forma… débil de carácter… me gusta que me den la pelea… que “la razón” la tenga quien demuestre tener mejores argumentos… así que ni mansita… ni mansito… pero bastante emocionante… maracucha con oriental… con muchos puntos a mi favor pero nunca ganados por la fuerza… sino con inteligencia y astucia… además… cuidándome de no defender causas en las cuales no estoy segura de tener la razón… allí radica la astucia!
Decir “cada oveja con su pareja” podría sonar “clasista”… pero cuando hablamos de características… todo el mundo anhela tener a su lado a un ser sensible… comprensivo… que se preocupe por su felicidad… pero muchos se casan con alguien completamente opuesto a eso… esperando qué?… será que piensan que esas cualidades les brotarán por algún punto de su anatomía?… lo siento… pero así no funciona… no podemos esperar peras de un olmo y si de carácter se trata… creo que lo de buscar otra oveja como pareja… es lo más lo más conveniente… aunque se debe estar alerta… porque se encuentra mucho lobo(a) disfrazado(a) de oveja.
Como les decía… dos personas pueden unir sus vidas para ayudarse a madurar mutuamente o para ponerse los guantes… “simbólicamente” hablando… por el resto de sus vidas… de ese modo no despertarán tres o diez años más tarde… crecidos… maduros… un poco más seguros de si mismos y sintiéndose que están atados a alguien que no les respeta… que quiere dominarles como a un ser inferior.
Por todo lo anteriormente mencionado… a la hora de buscar los príncipes y princesas… esos son puntos que se deben tomar en consideración… esa característica que en este momento puede lucir sumamente atractiva… incluso parecer que aportará equilibrio a una debilidad propia… es preferible detenerse a imaginar cómo se sentirá diez años más tarde… pensar con cabeza fría si lo que se busca es un compañero(a)… o un sustituto(a) de una imagen (m)paternal y si aún así se decide correr ese riesgo… entonces cuando le toque… a llorar al valle o al Guaire!… porque guerra avisada no mata soldados!
Recuerden… nadie puede hacernos sentir inferiores… sin nuestro consentimiento.



