PARACAIDISTAS
Quién no se ha visto obligada a tolerar el abuso de algún o algunos conocidos… que deciden visitar sin tener la delicadeza de avisar?… porque sin importar a cuáles excusas recurran… eso no es sólo un abuso… sino también carecer de una de las más elementales normas que aparece en cualquier manual de educación y buenas costumbres.
Una amiga muy inteligente me dijo… “el abuso es una condición que algunos seres humanos tienen como un tatuaje”… pero más bien es como un parche de esos que desprende poco a poco alguna sustancia… como los de nicotina… éste les va nublando los sentidos… van adquiriendo una sinvergüenzura que parece ponerlos ciegos y sordos… ya que no ven el rostro desanimado y cansado de la persona que están forzando a atenderles… ni la nevera o la alacena casi sin provisiones… no escuchan indirectas… cuando se les dice que no estában “preparados para recibirles”… que aún no se han hecho las compras porque “no se estaban esperando visitas”… y ante su sordera sólo toca quedarse pensando que lo que quedaba de mercado… habría alcanzado perfectamente hasta el fin de semana… de no ser por estos #$%&#$%&… a los que se le ocurrió dejarse caer como paracaidistas… con excusas tan estúpidas como “es que andábamos por acá” y uno… se muerde la lengua para no decirles… “claro… justo un poquito antes de la hora del almuerzo o cena y… por qué en vez de buscar mi casa… no buscaron el restaurante mas cercano?… imbéciles!!!”
El que alegue algún pasaje bíblico sobre hospitalidad… le pongo La Biblia por la cabeza… porque los actuales tiempos no tienen nada que ver con aquellos… cuando las mujeres pasaban el día entero en su casa… barriendo tierrita o amasando sus benditos panes sin levadura… probablemente para ellas las visitas eran su única manera de socializar… si las transportaran a la actualidad… tuvieran que trabajar y cumplir con todo lo que hace una mujer de hoy… ellas mismas correrían las visitas inesperadas… a escobazo limpio.
Es una soberana falta de educación visitar a una persona sin anunciar la visita… cómo podríamos saber en qué condiciones se encuentra esa persona?… cómo está su ánimo?… si nuestra visita le resultará grata o un completo fastidio… si no tiene compromisos o planes previos… en fin… hasta para darle la oportunidad de inventar una excusa si no desea ser visitada… la cual… en caso de repetirse en varias ocasiones… sería el indicativo para que dejemos de insistir.
Una persona extenuada tras una larga jornada de atenciones… hacia un inesperado grupo que le llego de sorpresa y se les plantó todo el día en su casa me dijo… “anunciar la visita con anticipación… debería ser una ley más que una costumbre para que de incumplirla… pudiera haber un muerto”… imaginen como se sentiría!
Lo mas curioso… es que entre estas personas que le caen a uno así como del cielo… siempre hay alguien que se ofrece para ayudarnos en la cocina… pero a la mayoría de las mujeres nos crispa los nervios ver a otra persona que no sea la chica que limpia… trasteando en nuestra impecable cocina… ensuciando… alborotando y desordenando todo… porque hay ayudas de ayudas y estas… generalmente y si hay “tragos” de por medio… es más el trabajo dan que la ayuda propiamente dicha… sin mencionar el estado en que queda toda la casa… pisos… mesas… alfombras… baños… etc.
Muchos de estos paracaidistas son de los que no miran horario… ni fecha en el calendario… si se trata de buscar quien los agasaje… les sacie la sed y los alimente… les da lo mismo que sea lunes que sábado… mediodía que medianoche… almuerzo que cena… la broma es caer cerca de la hora de la comida y si es tempranero… manguarear hasta que hechos los “willies”… logran quedarse a cenar también.
Hace tiempo dejé atrás ese tipo de problemas… mi casa es sólo para los muy allegados… esos a quienes puedo correr sin miramientos… “se acabó el bochinche… todo el mundo pa’su casa”… de resto… para “vernos” existen los sitios públicos… donde habrán personas encargadas de atendernos… platos… vasos… pisos y baños que no tendremos que preocuparnos por cómo quedaron y la cuenta… la pagaremos entre todos los que “estamos felices de vernos”… como debe ser… sin permitir abusos ni siquiera de consumo… porque abusar no es de buenos amigos y permitir a otros que abusen de nosotros… pues… nos deja como unos perfectos idiotas.
Alguien quien recientemente permitió que le hicieran algo así… me dio como excusa… “es que no me gusta hacer sentir mal a las personas”… pero luego completó… “pero créeme que ellos me hicieron sentir a mi peor”… allí está la salida a estos asuntos… una persona que no tiene la delicadeza o atención de anunciar su visita… no se está preocupando por cómo nos pueda hacer sentir su aparición o por hacernos sentir mal… entonces… por qué tendríamos que preocuparnos nosotros… por dar señales de vida… cuando ellos toquen y toquen a nuestra puerta?… listo!… nos hacernos los que no estamos… allí les garantizo que se acuerdan rapidito de muestro numero de celular… cosa que olvidaron antes para preguntarnos si nos parecía bien o nos convenía su visita y este es un momento clave… porque les podemos decir… “ay vale… estoy en la “conchinchina”… si me hubieran llamado antes de salir… se habrían ahorrado la molestia de ese viaje… bueh… otra vez será… pero eso si… avisen antes a ver qué cuadramos… porque ahora… como no tengo “muchacho chiquito” ni obligaciones… me la paso de allá para acá”… aaah y si nos encuentran llegando a la casa… pues les decimos que vamos saliendo porque tenemos un importante compromiso previo… pero que regresamos un momentito porque olvidamos algo… que lo sentimos mucho y bla bla bla… prendemos de nuevo el carro y… raudas y veloces nos regresamos por donde vinimos… más vale dar una vueltita por la ciudad… que calarnos el trajín que nos impondrían… bueh… esto es para que lo hagan personas cuya sutileza no les permite decirles lo que se merecen… pero si se animan… avisen y les escribo una listita… jajajajaja.




Es algo elemental para quienes saben ponerse en el lugar de los demás…el llamar antes y buscar alternativas para la visita…aunque sean allegados…
Jajajaj, hice un recorrido por mis vivencias al respecto. Si no tengo ganas de visita..no abro la puerta y punto….que llamaran antes, como bien dices.
Excelente exposición de ideas…
Y yo.. iluso yo… pensando que lo bonito de mi tierra era ese no avisar porque sabes que en mi casa siempre eres bien recibido. Porque la confianza y el cariño generó un vinculo que permitió que eso fuera así… Mi casa es tu casa… Mis puertas están abiertas…
Iluso yo que por un momento pensé que esta cultura era europea. Será que en mi recuerdo está el vivir en un pueblo de oriente de puertas abiertas. En el que puedes llegar a casa de tu amigo y tu amigo sabe que si llegas es porque necesitas ese cariño… ese toque,, esa caricia…. Debe ser la frontera entre la ciudad y el pueblo… Como muchas otras fronteras..
Debo decir que en mi vida en la ciudad extranjera…. prefiero seguir pensando como en el pueblo….
Gina, estás invitada a vivir en la Aldéa… Allí.. todo cambia… Gracias por tus escritos.
Seeeh… pero cuando tu amigo llega… porque está necesitado de cariño… de ese toque… de esa caricia… no se lleva a la novia y a dos zánganos que tiene como panas… con sus respectivas “peor es nada”… con la evidente intención de se los alimentes y de beberse hasta el alcohol isopropílico… que tienes en el gabinete de los primeros auxilios… JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA