ENTRE EL PENSAMIENTO Y EL TECLADO
Hay momentos en que las palabras quedan atrapadas entre el pensamiento y el teclado… como si dieran un frenazo antes de llegar al último… negándose a fluir… o se posaran sobre un teclado en blanco y no encontraran la letras requeridas… para representarse.
Lo curioso es que allí siguen… las pensamos… las pronunciamos… pero no logramos hacerlas armonizar entre ellas… parecieran estar disgustadas entre si… sonar altisonantes y para que se produzca un texto que provoque ser leído… que no se abandone en las primeras líneas… debe existir esa armonía.
A todo el que escribe… le gustaría conocer el motivo que causa esta situación… así trataríamos de evitarlo… todos quisiéramos saber por qué razón se presenta de tanto en tanto?
No estoy segura… pero tengo mi propia interpretación… creo que esa es la manera en la cual se nos manifiesta… el cansancio espiritual.
He llegado a esa conclusión… porque no es propiamente un bloqueo… de serlo se produciría a nivel mental… en este caso en concreto… nuestra mente continúa produciendo ideas… dando material para trabajar… es más bien una especie de barrera que nos dificulta desarrollarlas… de allí que… por lo menos yo… lo interprete como cansancio.
Cuando esto me sucede… abro un Word que mantengo en escritorio… escribo como si estuviera dictándomelo a mi misma… cada cosa que me viene a la cabeza… a lo largo de todo el día… a veces durante días… las enumero porque por lo general… son ideas para desarrollar y ninguna tiene que ver con la otra… las deposito allí para ser usadas por separado… cuando sea el momento indicado.
He comprobado que esta sensación es algo contra lo que no se puede hacer nada… sólo esperar que pase… tomarlo con calma… usar ese tiempo para descansar y ocuparnos de otros asuntos más materiales.
No hay duda que escribir es una tarea espiritual… por ello… durante los días que esta barrera se manifiesta… lo más conveniente es darle vacaciones al espíritu… ponerlo en reposo… llevarlo de viaje… hacerlo ver cosas hermosas… alimentarlo con buena literatura… música… brindarle más horas de sueño o llevárnoslo de compras… lo que sea que podamos ofrecerle… lo recibirá agradecido y lo demostrará… retribuyéndonos en la misma medida… regresará de ese reposo fresco y renovado… listo para regalarnos una historia completa… inclusive partiendo de una única palabra… en la primera oportunidad que se le presente… puedo dar fe de ello.. conmigo ya lo ha hecho.





Friccionas tu cuello con las manos… tratando de apartar lo que te impide respirar… lo que te causa un dolor insoportable.