AL CALOR DE UN ABRAZO
Hay días en los que sentimos que la calidez de un abrazo… es todo lo que necesitamos para entibiarnos el alma… para enseñar las perlas de nuestra sonrisa… ponernos estrellas en los ojos e inundarnos la vida de colores y cuando me siento así… soy capaz de desnudar el universo… de pasar la noche jugando con la luna… hasta que la vea esconderse al amanecer y luego… dejarme acariciar por las tibias manos del sol… acariciar… si… permitirle envolverme de tal manera que llegue a sentir que soy luz junto a él y después… regresar de mi planeta sin nombre y sorprenderme buscando a ratos entre mis recuerdos… en las sonrisas… en todas las caricias que he atesorado en los pliegues de mi piel… entre mis sentimientos… para dejarme guiar por ellos y volar en el tiempo con el viento… seeeh… cuando me siento así… podría escribir cualquier cosa sin palabras… sin teclado… sin tinta o lápiz ni papel.
Hace años conocí una niña… que usaba zapatillas de cristal y coronas de princesa… que no conocía otra vida que un cuento de hadas… a quien nadie le advirtió que en todos ellos… hay un villano que puede llamarse inclusive destino… cuya función es impedir esa felicidad..
Con el tiempo se transformó en una jovencita que se ocultaba en los párrafos de cualquier historia escrita por sus autores favoritos… se enterró entre libros mientras se acostumbraba al hecho de que su vida… había sido invadida por amaneceres en blanco y negro… noches sin estrellas con una perenne y terca luna nueva.
Así se hizo mujer… llegó a creer que esa vida era normal… que era igual a la que vivían todas las demás… pero el recuerdo de la niña que fue no la abandonaba… siempre la rondaba… la acechaba… en su interior podía su escuchar su vocecita… recordándole que ella no era como todas las demás… así comenzó a pensar que su mundo podía cambiar… pero que sólo ella podría hacerlo posible y decidió empezar a vivir… como si eso fuera cierto.
Se negó a renunciar a otro sueño… a conformarse con dejar vagar su mirada perdida en paisajes ajenos… dejó atrás todo su pasado y decidió ser la única que dirigiera su presente… abandonó las sonrisas fingidas… forzadas… las miradas hundidas… las palabras no dichas y dio la bienvenida en su vida a la luna llena… al color… al aire… al olor de la hierba recién cortada… a mares de plata bañados por luz de luna… a ríos… a sensaciones y sentimientos… a los amigos y a los que no lo son… a palabras y silencios… bailó bajo la lluvia y después se sumergió en el arco iris… toda su vida se llenó de luz y si… cambió su historia… porque decidió reescribir sus páginas.
Desde que abrió su vida a esa luz que se contagia como la risa… sus ojos no han dejado de brillar… a veces… la joven que fue también se asoma… pero ella no dice nada… solamente sonríe satisfecha al ver que por fin… las tres se hicieron una… ya que ahora es una mujer que usa zapatillas de cristal… coronas de princesa… siempre tiene cerca un buen libro y vive la única que desea vivir.
Hoy es un día de esos en los que me hago sorda a la razón y pienso con el corazón… en los que siento la necesidad de escribir cosas… como que cuando somos jóvenes… vivimos la vida tal cual se nos presenta… pero al crecer descubrimos que podemos hacerla como deseamos vivirla y entonces… doy gracias por ser quien soy… por ser mujer.
Puede que no me entiendan… pero si lo hacen… sentirán el calor de mi abrazo agradecido… porque habremos creado un lazo que no se podrá romper aunque vuelvan a vestir el universo… el sol ya no me acaricie porque ha regresado con su amada luna y aunque alguien tenga la loca idea de bautizar mi planeta.









