IMPOSIBLE DE SUPERAR
Leí por ahí “que fumar era malo y dejé de fumar… que beber era malo y dejé de beber… que el sexo era malo…” y puse todo de mi parte… hasta lo imposible!… para olvidar lo leído!… pero ahora en serio… lo que hoy me hace reflexionar… fue una frase anónima que encontré mientras buscaba chistes en la web… que suelo compartir con mis amigos cada viernes… “en estos tiempos… se necesita mucho ingenio para cometer un pecado original”… caray!… es que sería imposible superar a Eva!… y eso… sin contar que nadie le ha dado crédito a Caín… por ser el primer asesino y traidor y tampoco nos dejaron registros de quién fue el primer ladrón… porque al que crucificaron junto a Jesús… sólo fue el primero que se arrepintió… ya bajo ese puente seguramente había corrido… mucha agua!
Ese asunto de la originalidad yo lo generalizaría… porque encuentro muy pocas cosas originales en todo lo que veo… al punto que ha llegado a imponerse lo “retro” como excusa para justificarlo… aunque a decir verdad es fácil comprender la causa… somos el producto de todo lo vivido… leído… visto… amado… repudiado… disfrutado o padecido… no inventamos las palabras… el amor… la traición… la risa ni el llanto o dolor.
Todo el que crea algo… lo hace partiendo de lo que alguien más ya usó… algunos inclusive… como en el mundo de la moda… usan materiales que deberían desaparecer de la faz de la tierra como el deplorable poliéster!… pero en general… hasta los mal llamados “estilos personales”… son todos adaptados… copiados… expropiados y alterados para disimularlo.
Seeeh… somos la suma de todo lo que aprendemos pero por desgracia… no todos tenemos la misma sed de aprender… que viene siendo lo que marca la diferencia y eventualmente… la excelencia… porque mientras más aprendemos… logramos detectar qué es lo que “podría” pasar por menos trillado… pero si… al final tampoco termina siendo completamente original… sólo tenemos que escarbar un poquito en la superficie y descubrimos su origen… de hecho… yo solía hacerlo por diversión… buscarle el origen a todo lo que veía o leía… terminó aburriéndome al comprobar que me resultaba tan fácil encontrarlo.
El mundo de la literatura tampoco escapa como excepción… es una de las razones por las que no digo que “escribo”… prefiero decir que pongo por escrito mis reflexiones… que no son más que plasmar mis pensamientos… sobre todo lo que he conocido a lo largo de mi vida y mi manera de interpretar esta… porque no es por presumir… pero he tenido y tengo una vida fabulosa de la cual no cambiaría nada… porque no podría renunciar a “lo que vino después”.
Ni siquiera eludiría la enfermedad que padecí… en parte porque nunca tuve miedo a la muerte… aunque no soporte el dolor físico… pero gracias a ella abrí los ojos a muchas cosas que había pasado por alto… me enseñó a comprender mejor la esencia de la naturaleza humana,… a ver más de lo que hay en el exterior de cada ser humano… a leer en sus miradas… descifrar sus palabras y razonar sus acciones… todo lo que antes obviada por estar hambrienta y sedienta de acumular mis propias experiencias… en resumen… mi enfermedad me legó un tesoro invaluable que pagó con creces… el precio de haberla padecido.
Tengo una vida rica en experiencias y emociones… malas y buenas ya que sin unas… no se aprecian ni valoran las otras y todas ellas me han convertido… espiritualmente hablando… en la persona que soy… porque en lo que respecta a “mis habilidades”… esas si son genéticas y congénitas… lo que echa por tierra la esperanza de un amigo… de ser como yo cuando sea “grande”… jajajajajajajajajaja.






Decir que somos completamente libres de hacer lo que nos place seria mentir… porque por más que podamos… siempre hay una condicionantes que nos detienen… las leyes… la sociedad… la familia… los amigos… inclusive… nosotros mismos.
La ética es carácter… voluntad de ser.
Tan relativa como la observación de la cosas… es la búsqueda de la verdad… porque esta no existe en sí misma… sino que supone una elucidación… una deductiva mirada que nunca nos da… incluso en el terreno de la ciencia… un resultado absolutamente fiable.
Al acto y al deseo de dormir lo llamamos sueño… “tener sueño” no es estar en posesión de él… esto es solo la necesidad de que ese acto se realice… … que se convierta en realidad.