PENDIENDO DE UN HILO
A veces… la oportunidad de hacer realidad un sueño increíble… se presenta ante nuestros ojos como colgando de un fuerte… pero a la vez delicado hilo… como el de una telaraña que resiste el tiempo justo para permitirnos elegir… decidir si combatiremos y venceremos nuestros ocultos temores… a lo desconocido… a la posible soledad que con frecuencia aqueja a quien recorre ciertos caminos… como el de los logros o éxitos personales… o ceder y romperse… si no nos aferramos a ella a tiempo… desapareciendo… por lo general… para siempre de nuestra vista.
Irónicamente… es frecuente que mientras algo así sucede en la vida de una persona… algunos lazos que creyó irrompibles… se tornan decepcionantemente frágiles… porque sin importar cuan dispuestos estemos a compartir con nuestros seres queridos… las cosas buenas que obtenemos a lo largo de nuestra vida… hay trayectos cuyas sendas… sólo admiten un caminante a la vez y nuestro entorno… debería comprenderlo y apoyarnos… sin duda alguna… necesitamos mucho valor para tomar este tipo de decisiones… bien sea para aceptar recorrer ese camino o para evadirlo y rechazarlo.
Seeeh… como yo lo veo… vivir o no… requiere valor en igual medida… puede que alguien piense que “esconderse” es cobardía… pero cuando de la vida se trata… negarse ciertas cosas no lo es… renunciar a ese mínimo de sano egoísmo que casi todos tenemos dentro… para asegurarnos la realización personal… es por demás valiente… o estaré equivocada y sólo será estúpido?… no lo sé… son esas las cosas que me hacen recordar a Sócrates y su doctrina de “solo sé que no sé nada”… pero algo si es seguro… si fuera fácil vivir entregado únicamente a los demás… proliferarían las Madre Teresa o los Gandhi.
Contrariando lo que frecuentemente dicen… no sólo estar frente a la muerte… nos hace recapitular y tasar lo que ha sido nuestra vida… momentos como éstos… también nos hacen ver imágenes que creímos enterradas en nuestro pasado… algunas gastadas de tanto manosearlas y besarlas porque fueron muy hermosas… otras superadas o bloqueadas en nuestra memoria… porque fueron muy amargas… pero todas… absolutamente todas… puestas en una balanza… son las que nos ayudan a pensar y razonar los pasos que daremos en lo sucesivo.
Sentirnos satisfechos y orgullosos de quienes somos y lo que hemos hecho… de haber vivido a plenitud… así como también saber o creer que cumplimos a cabalidad lo que creímos nuestra responsabilidad u obligación… nos facilita las cosas… pero de no haber sido así… muy rara vez hay oportunidad de reparar errores pasados… lo hecho… hecho está y en esos casos… pasar la página y comenzar de nuevo… también es sano.
Lo único importante es que sea cual sea nuestra decisión… siempre debemos optar por la que nos traiga mayor felicidad… lo que no consideremos renunciar a algo que deseamos intensamente… sólo por “sacrificio”… el cual… si no es expresamente solicitado… puede que en el futuro se nos eche en cara y nos digan “nadie te lo pidió”… lo imaginan?… como que mejor no… cierto?
Por lo pronto… mi balanza se inclina hacia el pensar… que para bien o para mal… pocas cosas llenan a plenitud… tanto como vivir sin arrepentimientos ni remordimientos de conciencia… que caray!… hay egoísmos de egoísmos y la vida es demasiado corta… como para llenarla únicamente con voluntarias renuncias… si es nuestra la opción… por qué no optar por la felicidad?… acaso tenemos garantías que alguien más no haría otro tanto… aunque eso implicara hacernos sufrir?… naaah… quien la tenga… que pase el dato… porque ese… se sacó la lotería!!!






Si todos nuestros sueños se hubieran hecho realidad… cómo sería nuestra vida en la actualidad?